Policy Brief/Estadísticas sociales/Ecuador

Medir la pobreza
a ciegas

Las cifras oficiales de pobreza del Ecuador dejaron de ser confiables para medir el progreso. La causa de fondo es un marco muestral anclado al censo de 2010, y su actualización es urgente.

Mensajes clave

  1. El margen de error de la tasa de pobreza se multiplicó por cerca de cuatro desde 2020. En junio de 2025, la pobreza rural podía situarse, con igual respaldo estadístico, en cualquier punto entre 25% y 58%.
  2. Las variaciones de un año a otro ya no se distinguen del ruido estadístico. El propio INEC califica las últimas variaciones de pobreza como "no estadísticamente significativas": no es posible afirmar si la pobreza sube o baja.
  3. El marco muestral de la ENEMDU sigue construido sobre la cartografía del Censo de 2010: dieciséis años de desactualización. Sus proyecciones de población vencieron en 2020 y el Censo 2022 todavía no lo reemplaza.
  4. Los intervalos publicados solo miden el error de muestreo. El sesgo de cobertura de un marco viejo no aparece en ellos: la incertidumbre real es aún mayor que la ya enorme que muestran las cifras.
16 años
de antigüedad del marco muestral: censo 2010 → 2026
±7,7 pp
margen de error de la pobreza nacional, junio 2025
≈ 4×
crecimiento del margen de error tras el quiebre de 2020
No sig.
calificación del INEC a la variación de pobreza 2024→2025
01

El problema, en una sola cifra

Una encuesta sirve para tomar decisiones cuando su margen de error es pequeño frente al cambio que se quiere detectar. La ENEMDU ya no cumple esa condición.

La Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) es la herramienta oficial con la que el Ecuador mide la pobreza por ingresos y la desigualdad. Cada estimación que publica el INEC viene acompañada de un intervalo de confianza al 95%: el rango dentro del cual se ubica, con alta probabilidad, el valor real. Mientras ese intervalo sea estrecho, la cifra es útil. Cuando se ensancha, deja de informar.

Calculando el margen de error relativo de cada estimación —la mitad del intervalo dividida por la cifra reportada— sobre los propios tabulados del INEC, el resultado es inequívoco: entre 2007 y 2017 ese margen se mantuvo estable, cerca del 4%–5%. A partir de 2020 se dispara. Para 2024–2025 supera el 19% a nivel nacional, el 25% en el área rural y el 27% en la pobreza multidimensional.

Figura 1
El margen de error se quintuplicó: precisión de los indicadores de pobreza, 2007–2025
Pobreza rural Pobreza nacional Pobreza multidimensional (IPM)
Margen de error relativo = (límite superior − límite inferior) ÷ 2, dividido por la estimación puntual. Serie de diciembre. La zona sombreada marca el quiebre metodológico de la ENEMDU en 2020. Fuente: tabulados de pobreza e IPM del INEC, diciembre 2025.
02

La precisión se desplomó

El deterioro no es solo relativo. En términos absolutos, el intervalo de confianza de la pobreza nacional de diciembre pasó de apenas ±1 a ±2 puntos porcentuales durante toda la década de 2010 a ±4 a ±6 puntos en los años recientes. En el área rural el intervalo llegó a ±11 puntos en 2024: la cifra reportada podía estar errada por más de una quinta parte de su valor.

Figura 2
Amplitud del intervalo de confianza al 95%, en puntos porcentuales
Rural Nacional Urbana
Distancia entre el límite superior e inferior del IC 95% de la tasa de pobreza por ingresos. Serie de diciembre. Fuente: tabulados del INEC.

El salto coincide con un cambio documentado: el INEC reconoce que entre 2020 y mayo de 2021 modificó el tamaño y la distribución de la muestra y los factores de ponderación, afectando la comparabilidad histórica. La muestra se redujo —el boletín de diciembre se levanta hoy sobre cerca de 9.000 viviendas— y una muestra más pequeña produce, mecánicamente, intervalos más anchos. Promediando antes y después del quiebre, el margen de error relativo se multiplicó por 3,5 a nivel nacional y por 4 en el área rural.

Figura 3
Antes y después de 2020: margen de error relativo promedio
Promedio 2007–2019 Promedio 2021–2025
Promedio del margen de error relativo de la pobreza por ingresos (serie de diciembre) en cada periodo. Fuente: cálculo propio sobre tabulados del INEC.
03

Los años ya no se distinguen entre sí

Cuando los intervalos de varios años se superponen, la estadística no permite afirmar que la pobreza haya cambiado. Es exactamente lo que ocurre hoy.

La Figura 4 grafica la tasa de pobreza nacional de diciembre y su intervalo de confianza. Hasta 2017 las barras eran cortas y separadas: un descenso real era visible. Desde 2021, los intervalos son tan amplios que se solapan unos con otros. El intervalo de 2024 (22%–34%) contiene a las estimaciones puntuales de 2022, 2023 y 2025. Estadísticamente, esos cuatro años son indistinguibles.

Figura 4
Pobreza nacional por ingresos: estimación puntual e intervalo de confianza, diciembre
Intervalo de confianza 95% Estimación puntual reportada
Cada barra abarca del límite inferior al superior del IC 95%; la marca roja señala la cifra oficial. La superposición de las barras de 2021 a 2025 indica ausencia de diferencias estadísticamente significativas. Fuente: tabulados del INEC.

Esto no es una interpretación externa. El propio INEC advierte, en sus boletines, que las variaciones recientes no son estadísticamente significativas. En julio de 2025, la afirmación oficial de que "220 mil personas salieron de la pobreza" entre junio de 2024 y junio de 2025 fue verificada de forma independiente: la reducción de 1,5 puntos cae dentro del margen de error y no puede presentarse como un logro comprobado.

Si la cifra puede haber subido o bajado con igual probabilidad, anunciar una "reducción de la pobreza" no es informar: es interpretar ruido.

El caso más extremo es la serie trimestral. En junio de 2025, la pobreza rural se estimó en 41,7%, pero con un intervalo que va de 25,2% a 58,1% —casi 33 puntos de amplitud—. Un rango que abarca desde "uno de cada cuatro" hasta "casi seis de cada diez" habitantes rurales no orienta ninguna política pública.

Figura 5
Pobreza rural, serie de junio: el intervalo que ya no informa nada
Intervalo de confianza 95% de la tasa de pobreza rural por ingresos en la ronda de junio. La marca roja indica la estimación puntual. Fuente: tabulados del INEC.

La pobreza extrema, por trabajar con cifras más pequeñas, sufre el problema con mayor intensidad: su margen de error relativo supera hoy el 40% a nivel nacional y rural. La cifra de pobreza extrema reportada podría estar errada en casi la mitad de su valor.

Figura 6
Pobreza extrema: margen de error relativo, 2007–2025
Rural Nacional
Margen de error relativo del IC 95% de la tasa de pobreza extrema por ingresos. Serie de diciembre. Fuente: tabulados del INEC.
04

La causa de fondo: un marco de 2010

Toda encuesta de hogares se levanta sobre un marco muestral: el inventario de viviendas y sectores —la cartografía del país— del que se sortean los hogares a entrevistar. El marco de la ENEMDU se construyó con los resultados y la cartografía del VII Censo de Población y VI de Vivienda de 2010, y se implementó desde septiembre de 2013. Desde entonces ha recibido apenas una actualización cartográfica parcial.

Quince años después, ese mapa describe un país que ya no existe. No contiene los barrios construidos después de 2010, ni los asentamientos informales que crecieron en la periferia de las ciudades, ni refleja la migración interna ni la llegada de población extranjera. El Ecuador realizó precisamente por eso un nuevo censo en 2022. Pero, hasta la documentación metodológica más reciente disponible, la ENEMDU seguía sorteando hogares del mapa de 2010.

2010
VII Censo de Población y Vivienda
Se levanta la cartografía que servirá de base al marco maestro de muestreo de las encuestas de hogares.
2013
El marco de 2010 entra en operación en la ENEMDU
La encuesta comienza a sortear viviendas a partir de la cartografía censal de 2010.
2017
Última actualización cartográfica parcial
Una revisión limitada de sectores; el marco permanece anclado al universo de 2010.
Junio 2020
Vencen las proyecciones de población del censo 2010
El INEC indica que el ejercicio de proyecciones poblacionales basado en el censo 2010 se calculó solo hasta esta fecha; los factores de expansión pierden su anclaje original.
2020–2021
Reducción de la muestra y cambios metodológicos
El INEC modifica el tamaño y la distribución de la muestra; la comparabilidad histórica queda afectada y los intervalos comienzan a ensancharse.
2022
VIII Censo de Población y Vivienda
El país obtiene un retrato demográfico y cartográfico actualizado, indispensable para reconstruir el marco muestral.
2026
El marco de la ENEMDU sigue anclado a 2010
La cartografía del Censo 2022 aún no reemplaza al marco vigente. La medición de la pobreza acumula dieciséis años de desactualización.
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El error que los intervalos no muestran

Aquí está el punto decisivo: el marco viejo no es lo que ensancha los intervalos de confianza. Su daño es peor, porque es invisible.

Conviene distinguir dos errores que con frecuencia se confunden. El intervalo de confianza que publica el INEC mide solo uno de ellos.

Lo que el intervalo SÍ mide

Error de muestreo

Surge de entrevistar a una muestra y no a toda la población. Se reduce con muestras más grandes y crece con muestras pequeñas.

Es la causa directa del ensanchamiento visible desde 2020: la muestra se redujo.

Es medible, se reporta, y ya por sí solo impide la inferencia interanual.
Lo que el intervalo NO mide

Error de cobertura

Surge de un marco que ya no representa al país: viviendas y zonas enteras quedan sin posibilidad de ser seleccionadas.

Es el daño del marco de 2010, y crece silenciosamente cada año que el mapa se aleja más de la realidad.

No aparece en ningún intervalo publicado. Es un sesgo sistemático, no cuantificado.
La incertidumbre real de las cifras de pobreza es la suma de ambos errores. Los intervalos de confianza —ya enormes— solo capturan el primero. Funcionan como un piso de la incertidumbre verdadera, nunca como un techo. Actualizar el marco no es un ajuste técnico menor: es la única forma de cerrar la parte del error que hoy ni siquiera se puede ver.

Hay una señal adicional de que las cifras envían mensajes contradictorios: mientras la pobreza por ingresos cae a mínimos históricos, la pobreza multidimensional —que mide acceso real a educación, salud y servicios— ha subido de forma sostenida en los últimos años. Indicadores que deberían moverse juntos apuntan en direcciones opuestas. Cuando una fuente se contradice consigo misma, la explicación más simple no es el progreso: es la pérdida de calidad del dato.

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Por qué urge actuar

Las cifras de pobreza no son un dato académico. De ellas dependen la focalización de transferencias y bonos, la asignación territorial del gasto social, la evaluación de programas y el cumplimiento de metas nacionales e internacionales. Una medición que no distingue un año de otro produce tres riesgos concretos:

Decisiones mal dirigidas. Si no se sabe dónde la pobreza realmente aumentó o disminuyó, los recursos se asignan sobre ruido. Zonas con necesidades crecientes —las que más cambiaron desde 2010— son justamente las peor representadas por el marco viejo.

Erosión de la confianza pública. Cuando cifras oficiales se usan para proclamar logros que la propia metodología califica de no significativos, el costo lo paga la credibilidad de toda la estadística nacional, incluida la que sí es sólida.

Una ventana que se cierra. El Censo 2022 ya está levantado. Cada trimestre que la ENEMDU sigue operando sobre el marco de 2010 es un trimestre de datos cuyo sesgo no podrá corregirse después. El costo de no actualizar crece con el tiempo.

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Recomendaciones

  1. Reconstruir el marco muestral con la cartografía del Censo 2022
    Es la medida central y la más urgente. Debe fijarse un cronograma público con fecha de entrada en operación del nuevo marco maestro de muestreo.
  2. Restituir el tamaño de muestra previo a 2020
    Recuperar la precisión exige revertir la reducción muestral. Sin ello, los intervalos seguirán siendo demasiado anchos aunque el marco se actualice.
  3. Publicar coeficientes de variación junto a cada estimación
    Reportar de forma visible y estandarizada la precisión de cada cifra —y advertir cuándo un indicador no alcanza un umbral mínimo de confiabilidad para su difusión.
  4. Etiquetar la significancia estadística en toda comunicación oficial
    Ninguna variación de pobreza debería comunicarse como aumento o reducción sin indicar, en el mismo titular, si es estadísticamente significativa.
  5. Estimar y divulgar el error de cobertura del marco actual
    Comparar el marco de 2010 con el Censo 2022 permite cuantificar el sesgo hoy invisible y dar a los usuarios una medida honesta de la incertidumbre total.
  6. Auditoría técnica independiente del diseño muestral
    Una revisión externa —academia y organismos especializados— que valide el rediseño y blinde la credibilidad del proceso.

Nota metodológica

Las cifras de error de este documento se calcularon directamente sobre los tabulados oficiales del INEC. El margen de error relativo se define como la mitad de la amplitud del intervalo de confianza al 95% (límite superior menos límite inferior, dividido entre dos), expresada como porcentaje de la estimación puntual. Salvo indicación contraria, las series corresponden a la ronda de diciembre de cada año. Las comparaciones "antes / después de 2020" promedian los periodos 2007–2019 y 2021–2025. Este brief utiliza exclusivamente datos publicados por el INEC; no recalcula la pobreza, sino que examina la precisión con que la encuesta la mide.

Fuentes

Policy Brief · Medir la pobreza a ciegas · Mayo 2026
Documento de análisis de política pública basado en datos abiertos del INEC.
Autor: Juan Pablo Jaramillo-Ramón